En formación circular, varios hombres se mueven al ritmo del canto. Las filas humanas, dispuestas en forma de anillos, entran unas dentro de otras. El golpe de los pies, el balanceo de los cuerpos y el gruñido que sale de las gargantas llenan el ambiente con un sonido primitivo. Una voz se impone sobre todas las demás, entonando sonidos en reverencia a Alá. Este es el ritual sufi zikr, danza mística del Cáucaso, en la región de Chechenia, donde el islam es predominante.
El ritual de danza zikr sufí
En el ritual zikr sufí, los hombres andan hacia ambos lados, primero con marcha lenta y después acelerando los pasos. Al aumentar la velocidad, los círculos se funden y forman una bola giratoria hipnótica. El suelo tiembla y retumba. Decenas de hombres participan en el ritual, la mayoría jóvenes. Muchos están en trance. Algunos se apartan agotados mientras otros los sustituyen. El zikr tiene varias formas y su origen se atribuye a Kunta Haji Kishiev, un pastor que viajó a Oriente Medio en el siglo XIX y regresó después a Chechenia, donde encontró conversos al sufismo. Comprometidos al principio con la paz, muchos de sus seguidores se unieron con el tiempo a la resistencia contra la dominación rusa. Se convirtieron en un pueblo lleno de tradicionalismo y espíritu rebelde.
En 1991, cuando Chechenia declaró la independencia de Rusia, las hermandades Kunta-Haji tomaron las armas con determinación. Sebastian Smith, autor de «Allah’s Mountains: Politics and War in the Russian Caucasus», escribió que durante una ceremonia sufi zikr un bombardero ruso sobrevoló la aldea a baja altura, con un ruido ensordecedor. Según Smith, nadie levantó siquiera la vista y el estado de trance no hizo más que aumentar.
El regreso de la tradición religiosa musulmana en Chechenia
Chechenia, que durante muchos años sufrió una guerra contra Rusia provocada por el colapso de la Unión Soviética, vio con el armisticio cómo sus formas tradicionales de expresión religiosa volvían a la vida pública. Durante la década de 1990, Moscú, preocupado por las tradiciones sufíes locales, atacó a grupos de musulmanes suníes en territorio checheno, ya que esos grupos salafistas defendían una interpretación árabe del islam a la que con frecuencia se acusaba de alentar atentados terroristas.
Con el apoyo de Vladímir Putin, Ramzán Kadírov Ajmádovich, un antiguo rebelde checheno, se convirtió en presidente de Chechenia. Con su llegada al poder, las hermandades sufíes dejaron de ser reprimidas y volvieron a reclamar un lugar en la vida pública. Los rituales zikr antes eran considerados un símbolo de agresión, ya que, a ojos del Kremlin, la danza significaba el trance de los rebeldes, el ritual de los indomables. Kadírov dijo en una entrevista que esperaba ayudar a restaurar las tradiciones sufíes, como parte de una forma de preservar la cultura chechena.
Aún se desconoce si el espíritu rebelde sufí volverá a despuntar algún día. Mientras tanto, la danza continúa con la aprobación del Estado.
[VÍDEO] Sufi Zikr: el hipnótico ritual religioso de danza
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Referencias Bibliográficas
- “Chechnya Becomes Home to Sufi Revival.” Pluralism Project, Harvard University. https://pluralism.org/news/chechnya-becomes-home-sufi-revival.
- “A Whirling Sufi Revival with Unclear Implications.” The New York Times. http://www.nytimes.com/2006/05/23/world/europe/23iht-grozny.html.











